Bachillerato Internacional y Bachillerato Nacional: principales diferencias

Cursar el IB te permite una visión global del mundo y te prepara para la vida

El Programa de Diploma del Bachillerato Internacional (IB) es un programa educativo de dos años de duración que se imparte de forma bilingüe en nuestro Centro, dirigido a estudiantes no universitarios entre los 16 y los 19 años. Fue fundado en Ginebra (Suiza) en 1968 por la Organización del Bachillerato Internacional (OBI). Actualmente se enseña en 3180 institutos, 907 de carácter público y 838 de carácter privado, de 127 países.​ La superación de este bachillerato te impulsa a la hora de acceder a diferentes universidades alrededor del mundo.

El bachillerato nacional y el bachillerato internacional comparten la duración de este: dos años. Sin embargo, como nos ha explicado Iván Vaquero Cabrera, estudiante de 1º IB en el colegio Agora International School Madrid, “uno de los principales contrastes es que el IB se trata de un único curso que dura 2 años, así es que las asignaturas que eliges, cuando empiezas IB, serán las que cursarás durante los 2 años”.

En el Centro, como explica Iris Oliva Herranz, coordinadora del Bachillerato Nacional e Internacional, tanto para el IB como para el Nacional.

Otra de las grandes diferencias, si comparamos el IB con el Bachillerato Nacional, son los propios criterios de evaluación y los exámenes. En España, los alumnos de bachillerato realizan exámenes trimestrales, y al acabar, los dos años se presenta a la EvAU. Para la nota final, se toma en consideración el 30% de la media de las notas de 1º, el mismo 30% de media de las notas de 2º y, el peso de la EvAU supone el 40%, al que se le añade un 20%, de manera opcional, si se realizan las dos asignaturas específicas de la EvAU. Sin embargo, en el IB se realizan trabajos que se entregan a lo largo de los 2 años, y suponen el 30% de la nota final; y los exámenes finales del último curso corresponden al restante 70% de la nota final. En palabras del alumno Iván Vaquero, “la metodología es también muy diferente; el Bachillerato Español se centra en evaluar periódicamente a los alumnos mediante exámenes, mientras que el IB pone su foco en los trabajos individuales y grupales como ensayos y estudios. Los exámenes durante el IB se enfocan como simulacros para la evaluación externa, que se realiza en mayo, del segundo año”.

Los estudiantes cursan seis asignaturas: una de cada uno de los cinco primeros grupos y otra perteneciente a cualquier grupo excepto el quinto. Es recomendable que tres asignaturas se cursen en Nivel Superior (NS) y el resto de Nivel Medio (NM). Las de Nivel Superior tienen programas de 240 horas lectivas, mientras que las de Nivel Medio los tienen de 150.

El IB ofrece múltiples asignaturas para cursar durante dos años, como por ejemplo, Inglés (obligatorio), Literatura y Representación Teatral, Environmental Systems and Societies, Matemáticas, Aplicaciones e Interpretaciones, Matemáticas Análisis y Enfoques, Gestión Empresarial, Física, Biología, Historia o Música. Se cursan en total, seis asignaturas además de las tres centrales: Teoría del Conocimiento, Monografía y CAS (de sus siglas, Creatividad, Actividad y Servicio).

La monografía consiste en un ensayo de hasta 4.000 palabras fruto de un trabajo de investigación dirigido por el propio alumno y supervisado, por un profesor del colegio. La monografía versa sobre un tema muy concreto que el alumno considere interesante para el estudio, y constituye uno de los requisitos sine qua non para la obtención del Diploma.

El IB prepara a los futuros adultos para la propia vida, ya que les ofrece una visión y un método de trabajo diferente al tradicional, enseñándoles valores y habilidades más allá que lo estrictamente académico. Por todo esto, la implicación, constancia y madurez del alumno que cursa el IB es mucho mayor, y probablemente su nivel de aprendizaje. ¿Por qué esta afirmación? Como nos cuenta el estudiante: “IB requiere mucha constancia y esfuerzo, porque exige mucha responsabilidad para estar al día”. La segunda lectura de esa implicación y exigencia al alumno del IB “es una ventaja, ya que a la hora de entrar en la universidad -asiente Iván Vaquero- uno ya tiene esa costumbre de trabajar con independencia” autodefiniendo los tiempos para alcanzar el objetivo. “Estudiando IB -continúa el estudiante que actualmente pasará al segundo año del IB- se aprende a ser independiente y constante, uno depende menos de los profesores y es capaz de adquirir ciertas habilidades que son bastantes útiles a la hora de estudiar una carrera”.

La forma de calificar al alumno también es distinta. Mientras que en España los criterios de evaluación albergan del 0 al 10 (y 14 con la EBAU), en el IB la nota máxima a la que se puede optar es un 7.

¿Qué ocurre si un alumno de IB quiere acceder a una universidad española?

Una de las preocupaciones a la hora de elegir si cursar o no el IB viene sobre la decisión de ir a la universidad. Podéis estar tranquilos. Para entrar en la misma bolsa que un estudiante nacional para entrar a la universidad en España es muy sencillo. Si un alumno se decanta por el Bachillerato Internacional, la nota final de IB se convalida por la UNED, para darles una nota sobre 14, para que puedan solicitar una carrera en España sin pasar la EBAU. La UNED convalida las seis materias sobre 10, y según la carrera que elijan los estudiantes, la universidad en cuestión seleccionará dos materias que han cursado a lo largo del IB el alumno candidato, y que les van a servir de materias específicas, a las que se les aplican un 20% para alcanzar los criterios españoles de la nota sobre 14. Otro opción cualitativa, que ofrecemos en el colegio, es prepararse a través de la UNED a los exámenes de las asignaturas específicas para subir la nota final.

Este sería el propio caso del alumno con el que hemos comentado su experiencia cursando el IB, quien nos confiesa que estudiará en España pero que repetiría mil y una veces su paso por el IB porque “no solo es un camino de estudios para adquirir conocimientos académicos, sino que también es una manera de ganar madurez y una mentalidad que se acerca más a la requerida a la hora de estudiar una carrera.”

Más allá de dónde acabará estudiando la universidad, elegir IB abre la mente, forma adultos, y lo implica en su propio conocimiento. Según explica Iván Vaquero: “la dificultad del IB es el IB en sí tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Algunas asignaturas adquieren un nivel de primer o segundo año de carrera, como química, biología, física y matemáticas análisis y enfoques, lo que hace que uno tenga que esforzarse mucho, sobre todo durante los primeros meses para dejar atrás la mentalidad de la educación secundaria, y adoptar una mentalidad más universitaria y madura. Consiste en madurar dos años antes de empezar la carrera, para que así, al entrar en la universidad, el impacto no sea tan grande”.

Por qué elegir IB: tú decides la motivación

La asignatura de Teoría del Conocimiento trata de una investigación de aproximadamente 100 horas orientada a la reflexión crítica acerca de los múltiples campos del conocimiento. Es uno de los tres ejes de las asignaturas. Para superarla satisfactoriamente los alumnos candidatos al Diploma deben escribir un ensayo de 1200 a 1600 palabras referente a un tema dado que se elige entre varias opciones, y hacer una presentación oral a la clase sobre un tema de su elección con su discusión posterior.

Quien mejor para explicarlo que el propio Iván: “para mí, personalmente lo más enriquecedor es el hecho de poder estudiar sobre temas que me interesan. En cada asignatura, hay que realizar trabajos de investigación, y estos pueden ser del tema y enfoque que uno quiera, siempre que se encuentre dentro de los contenidos de la asignatura”. Nos cuenta para comprender la magnitud de la implicación de un alumno a la hora de decantarse por un tema en un trabajo “si a una persona le interesa el estudio demográfico de las poblaciones, podría centrar su trabajo de investigación de matemáticas en aplicar una función para calcular la tendencia poblacional”. Además, destaca la libertad y responsabilidad que les exigen preparando el IB en “la asignatura de monografía cada uno puede elegir lo que quiera, y eso hace que sea algo de lo que se pueda sacar partido y motivación”.

Una particularidad del IB que valora sobremanera el alumno es la asignatura troncal CAS. El programa de Creatividad, Actividad y Servicio es otro requisito necesario para la obtención del Diploma. ​Actualmente se realizan una serie de actividades en las que no se contabilizan las horas exactas, sino que se da una cifra aproximada y de las que es necesario extraer un aprendizaje a nivel artístico (Creatividad), deportivo (Actividad) y/o solidario (Servicio). En sus palabras: “el hecho de que el IB contemple como materia en sí, una asignatura donde se favorezca el desarrollo de creatividad, se fomente el deporte y se anime a colaborar en la sociedad creo que es algo por lo que el IB ya merece la pena”. En esta disciplina han conseguido, y nos lo cuenta con mucho orgullo “sacar adelante iniciativas solidarias que han supuesto un cambio en la comunidad que formamos, y eso hace que uno sea consciente de la implicación social de las acciones que tomamos”.

Acabamos el artículo con las palabras del alumno que se ha prestado a contarnos su experiencia. “Personalmente yo volvería a elegir IB antes que el bachillerato español, no solo me parece que los contenidos de la mayoría de las asignaturas son más interesantes y enfocados a las carreras universitarias, sino que también creo que hace que uno adquiera una visión más global de la sociedad”.

24 / 06 / 21