Ejemplos de cómics educativos para divertirse en clase

El cómic es un tipo de literatura que se caracteriza por el uso principal de elementos gráficos, textos breves y un formato original en viñetas o recuadros. En las aulas del colegio Agora Madrid International School, el cómic educativo puede ser utilizado como un recurso para que los estudiantes exploren su creatividad, relatando su proceso de aprendizaje. Los cómics son una increíble estrategia de diversión para los niños, logrando así motivarles en el aprendizaje y fomentando el amor por la lectura. La educación debe construir a los niños un espacio donde puedan mostrar sus ideas al mundo, su forma de experimentar lo fantástico, y una buena forma de hacerlo es promoviendo los cómics educativos.

Beneficios de leer cómics educativos en clase

  • La disposición de los textos de los cómics, en burbujas simples de diálogo con viñetas secuenciales, les permiten una lectura autónoma y sencilla, de modo que sea fácil que se enganchen y disfruten de una lectura divertida.
  • Introducir un cómic en el aula potencia la imaginación y creatividad de los alumnos, ofreciéndoles un acercamiento al mundo del arte en edades tempranas.
  • En la mayoría de los casos, los niños aprenden de forma visual, por lo que un cómic les resulta más fácil de seguir y entender la historia y el mensaje.
  • Los cómics se caracterizan por ser más expresivos, de esta manera conectan mejor con el lector, facilitando la compresión lectora.
  • Usar al cómic como medio didáctico amplían su vocabulario.
  • Los niños asimilan qué es el lenguaje gráfico y, por medio de la imagen pueden representar múltiples historias y dar vida a un sinnúmero de personajes.

Hoy hacemos un breve ranking de cómics educativos para divertirse en clase desde los clásicos títulos de colecciones como Tintín o Snoopy, hasta cómics modernos, con una narrativa actual, como Persépolis.

Las Aventuras de Tintín  ejemplifican  y  difunden  estilos  de  vida  que  a  pesar  de  que  han  pasado  casi  100  años desde  que  salió  su  primera  aventura,  siguen  siendo  válidos  para  los  niños  de  hoy. Tintín forma parte de la cultura universal y su talante aventurero, su actitud  de  lucha  contra  las  injusticias  y  su  valentía  y  honradez  en  las  circunstancias  más adversas, le ha elevado como símbolo de rebeldía y referente de justicia. Son cómics perfectos para comenzar a leer a partir de los 9 años.

El mundo de Carlitos y Snoopy es un microcosmos.  Durante casi cincuenta años, niños y no tan niños siguieron a diario una tira cómica que se publicaba en los periódicos y que a día de hoy es todo un clásico. Iniciarse, desde los 7 años, a través del personaje de Snoopy es una buena opción.

Mafalda. Polémica, concienciada y encantadora, así es este entrañable personaje de cómic que vive en la Argentina de mediados de los 60 y principios de los 70. Sus cómics, a partir de los 8 años, abrirá su mente.

Cualquier álbum de Astérix y Obélix supone obras fundamentales del noveno arte y podríamos proponer para Educación Secundaria aquellos que nos ofrecen una segunda lectura, como Obélix y compañía, sobre el capitalismo, o La residencia de los dioses, y la especulación urbanística.

No podíamos dejar fuera la manga-anime si hablamos de cómics educativos para divertirse en el aula. Tanto Naruto como Dragon Ball cuentan con una inmensa legión de seguidores. De hecho, ambas series se sitúan en los primeros puestos de los mangas más vendidos de toda la historia, colocándose Naruto en el primer puesto, y Dragon Ball un lugar por debajo. A partir de 12 años.

Persépolis es el título de una novela gráfica autobiográfica escrita e ilustrada en blanco y negro por Marjane Satrapi. La autora relata las etapas fundamentales que marcaron su vida, desde su niñez en Teherán durante la revolución islámica, hasta su difícil entrada a la vida adulta en Europa. Un cómic educativo para entender otras culturas. A partir de los 12 años.

Los animes y mangas han sido, sin ninguna duda, cómics tan populares en los últimos años, que no podemos dejarlos fuera del ranking. Un cómic que fomenta los buenos valores de los grandes deportes es el título Kuroko no Basket. Este cómic orientativamente es para niños a partir de 10 años.

Hilda, escrito por Luke Pearson, es un buen cómic para comenzarse en este arte. Cada página de Hilda destila sentido de la maravilla y son cómics protagonizados por una heroína buena, valiente, imaginativa y con corazón. Este cómic es perfecto para alumnos de la ESO.

El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, es cómic educativo, para alumnos de secundaria o bachillerato. Esta tira de cómic es de ciencia ficción y tiene un trasfondo político.

El teatro del cuerpo humano, de Maris Wicks. Este cómic podría ser la conversión a viñetas de la serie de Érase una vez…el cuerpo humano, pero en este caso concreto un esqueleto actúa de presentador de una obra de teatro en la que explica el cuerpo. Didáctico y perfecto para leer en el aula a partir de los 8 años.

Julio  Cortazar  (1985)  define  el  cómic  como “un  cine  inmóvil,  un  relato  en  el  que participan   la   imagen   y   la   escritura”. Este recurso educativo de apoyo para transmitir valores en el aula.

24 / 06 / 22